Sobre el Congreso
La humanidad enfrenta hoy un dilema sin simple solución, entre la necesidad de alimentar, vestir y brindar energía a una demanda creciente en cantidad y calidad, y el peligro frente a la escasez de los recursos naturales que intervienen en el proceso de producción.

Al mismo tiempo, la producción y el consumo sostenibles representan temas de creciente interés, y ha causado que algunos países productores, como Argentina y Brasil, sean puestos bajo la lupa para determinar si sus producciones son realmente sostenibles. La mayor presión de las organizaciones de la sociedad civil y el desarrollo de las tecnologías de la comunicación han aumentado la conciencia y la presión pública sobre el sector privado. Éste debe ser cada vez más responsable en la cadena de suministro y  asegurar una mejora en las condiciones ambientales y sociales dentro del sistema.

En este contexto, los argentinos, los brasileros y el resto de los miembros del Mercosur debemos trabajar en conjunto, considerando que la realidad de los negocios agroalimentarios globalizados hace que lo único permanente sea la situación de fuerte cambio en el entorno. Al respecto, varios autores señalan la presencia de grandes perturbaciones al sistema agroalimentario mundial en los últimos 20 años:

  • Volatilidad del ingreso de una agricultura que afronta riesgos climáticos y de mercados.
  • Grandes bloques económicos que influyen sobre los sistemas alimentarios
  • Innovación tecnológica, principalmente la biotecnología.
  • Concentración económica y el consecuente desarrollo de fuertes polos de poder
  • Intervención del Estado con medidas proteccionistas que perturban el libre comercio global.
  • Regulaciones para proteger el medio ambiente.
  • Derechos y obligaciones de los consumidores y de la sociedad en su conjunto.
  • Nuevo rol del consumidor como orientador de la cadena de valor. El impacto del super-mercadismo.
  • Crecientes exigencias en seguridad y salubridad alimentaria.
  • Cambiantes ambientes institucionales.

La clave está en poder dilucidar cómo definir estrategias conjuntas e inclusivas, y cómo lograr que el valor agregado se pueda repartir a todo el Sistema Agroalimentario, incluida la sociedad en su conjunto, en un marco de derecho, certidumbre institucional y sustentabilidad en sus más amplias definiciones.

El Congreso es un ámbito, donde el sector público, las empresas y los investigadores podrán encontrar un ambiente propicio  para el debate y la interacción entre todos los participantes. El congreso se estructurará en dos partes: el Foro y el simposio. En la primera, los temas más candentes en el mundo de Agronegocios serán discutidos por académicos y miembros de los sectores públicos y privados, mientras que en el segundo, los investigadores de todo el mundo tendrán la oportunidad de presentar su último trabajo ante un grupo de pares.